La Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), a través de la Facultad de Arte, Diseño y Comunicación Audiovisual (FADCOM), ejecutó la tercera fase del proyecto “Gráfica popular y pensamiento visual como aliados del aprendizaje”, una iniciativa que consolida un enfoque educativo donde la creatividad, la identidad cultural y la innovación pedagógica dejan de ser discurso y pasan a operación real.
La intervención se desarrolló durante 2025 en la Unidad Educativa Fiscomisional Fe y Alegría de Guayaquil, impactando directamente a 20 docentes de Educación Básica Superior y Bachillerato, quienes participaron en un proceso formativo orientado a fortalecer sus habilidades blandas creativas y visuales, clave para transformar la dinámica del aula. El proyecto se ejecutó mediante un enfoque metodológico mixto —combinando análisis cualitativo y cuantitativo— y una estrategia clara: aprender haciendo. A través de talleres de expresión visual, pensamiento visual y gráfica popular, los docentes exploraron herramientas como dibujo, collage, pintura, uso de sellos tipográficos y construcción de recursos pedagógicos basados en referentes de la cultura visual local.
En paralelo, estudiantes de carreras como Diseño Gráfico, Producción para Medios de Comunicación, Diseño de Productos, Administración de Empresas y Arqueología se integraron al proceso bajo esquemas de aprendizaje activo y basado en problemas. Este modelo permitió no solo la transferencia de conocimiento, sino la construcción colaborativa de soluciones educativas contextualizadas. El resultado fue contundente: 100% de los docentes participó activamente en ejercicios de expresión visual individual. 95% aplicó herramientas de gráfica popular y pintura como recursos pedagógicos.
Se evidenció un incremento significativo en la confianza expresiva, creatividad visual y capacidad de diseñar materiales didácticos. Además, el proyecto generó productos tangibles e intangibles de alto valor: una guía metodológica para docentes, talleres estructurados, juegos de sellos tipográficos, piezas visuales, material audiovisual y una exposición final que visibilizó los procesos creativos desarrollados. ¿El punto crítico? La ejecución en aula aún requiere consolidación.
Aunque los docentes demostraron competencias en espacios de taller y exposición, la aplicación autónoma y sostenida en contextos reales sigue siendo el siguiente nivel del juego. Traducido a lenguaje corporativo: el piloto fue exitoso, ahora toca escalar. La razón de fondo es clara. En contextos educativos urbano-populares, donde lo visual no es accesorio sino lenguaje dominante, integrar estrategias de pensamiento visual y gráfica popular no es innovación decorativa, es necesidad estructural.
No hacerlo implica perder engagement pedagógico, limitar la conexión con el estudiante y desaprovechar el potencial cultural del entorno. Este proyecto no solo fortalece competencias docentes, sino que posiciona a la educación como un espacio donde la identidad cultural, la creatividad y la empatía dejan de ser abstractas y se convierten en herramientas concretas de aprendizaje significativo.
© Fotografía: Cortesía / Redacción: José Luis Castro