ESPOL fortalece la educación inclusiva con tecnologías digitales en el Hogar de Nazareth

 ESPOL fortalece la educación inclusiva

La ESPOL, a través de un equipo interdisciplinario de docentes y estudiantes, desarrolló la Fase III del proyecto “Interacciones con juegos digitales y tecnologías para la educación”, una iniciativa orientada a mejorar la calidad educativa y reducir la brecha digital en contextos de educación inclusiva. 

El proyecto se centró en la implementación y validación de herramientas tecnológicas educativas, como aplicaciones móviles, recursos digitales y materiales didácticos basados en pictogramas, diseñados para facilitar el aprendizaje de niños y adolescentes con discapacidad. La intervención se ejecutó bajo la metodología de Aprendizaje-Servicio, integrando a 22 estudiantes de carreras como Diseño Gráfico, Producción para Medios, Computación, Telemática y Mecatrónica, quienes trabajaron directamente con la comunidad educativa. 

Como parte del proceso, se desarrollaron capacitaciones prácticas a docentes en el uso de aplicaciones móviles y herramientas de monitoreo (dashboard), así como talleres dirigidos a madres de familia enfocados en competencias digitales y uso responsable de la tecnología. Asimismo, se crearon recursos educativos inclusivos, como cuentos digitales y físicos con pictogramas, aplicaciones móviles y materiales lúdicos adaptados. El seguimiento en aula permitió validar el uso de estas herramientas dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, evidenciando su aplicabilidad en contextos reales. 

El proyecto se llevó a cabo durante el periodo 2025 en el Centro Especializado Hogar de Nazareth, perteneciente a la Fundación Fe y Alegría, institución que atiende a niños con discapacidad intelectual, autismo, síndrome de Down y parálisis cerebral infantil. Esta iniciativa cobra relevancia al responder a la necesidad de fortalecer la educación inclusiva mediante tecnologías accesibles, en un contexto donde aún persisten limitaciones en recursos adaptados y formación digital. 

A esto se suma la realidad de muchas familias que enfrentan barreras socioeconómicas que dificultan el acceso y uso efectivo de herramientas tecnológicas, impactando directamente en los procesos de aprendizaje. El proyecto alcanzó el 100% de los indicadores planteados, reflejando un impacto significativo en la comunidad: docentes que integran aplicaciones móviles en su planificación académica, altos niveles de capacitación en competencias digitales entre docentes, estudiantes y madres de familia, y un fortalecimiento en la autonomía, comunicación y aprendizaje de los estudiantes. 

En conjunto, esta experiencia evidencia que la innovación educativa trasciende lo tecnológico, consolidándose como un modelo que articula conocimiento académico, inclusión social y compromiso comunitario. Cabe destacar que el proyecto fue presentado por Georgina Manzano, M.Sc., graduada de la primera cohorte de la Maestría en Arte y Tecnología, quien lidera esta propuesta como parte de su compromiso con el desarrollo de soluciones educativas inclusivas.

© Fotografía: Cortesía / Redacción: José Luis Castro